El puerto seco en Dajabón se perfila como una de las obras más importantes para el comercio fronterizo entre la República Dominicana y Haití. El proyecto, anunciado por el Gobierno dominicano en febrero de 2026, busca transformar la manera en que se manejan las mercancías en la frontera norte del país, mediante la creación de una moderna terminal logística y aduanera terrestre.
La obra funcionará como una extensión estratégica de los puertos marítimos dominicanos, permitiendo centralizar la llegada, almacenamiento, revisión y despacho de mercancías transportadas en furgones y camiones de carga. Con esta iniciativa, las autoridades pretenden organizar de manera más eficiente el intercambio comercial, agilizar los procesos aduaneros y fortalecer el control sobre los productos que entran y salen del territorio nacional.
Además de modernizar el comercio binacional, el puerto seco tiene como objetivo combatir el contrabando y disminuir las actividades informales que históricamente han afectado la zona fronteriza. El proyecto incluirá áreas de inspección, depósitos, espacios de carga y descarga, sistemas tecnológicos de vigilancia y servicios para transportistas y comerciantes.
Las autoridades aseguran que esta infraestructura impulsará la economía de la región fronteriza, generará empleos directos e indirectos y convertirá a Dajabón en un punto clave para la logística y distribución comercial del país. También se espera que facilite el comercio legal con Haití, ofreciendo mayor seguridad y transparencia en las operaciones comerciales entre ambas naciones.





