Los United Arab Emirates endurecen su postura frente a Iran: no habrá acuerdo de alto el fuego mientras no sean neutralizadas las amenazas nucleares y misilísticas.
Los Emiratos Árabes Unidos acaban de trazar una línea firme contra el régimen iraní. En un directo artículo de opinión publicado en el The Wall Street Journal, el embajador Yousef Al Otaiba declaró que un simple cese al fuego no es suficiente. Teherán debe ver desmantelados de forma definitiva su programa nuclear, sus misiles balísticos, drones, grupos aliados armados y tácticas de bloqueo.
No más medidas parciales. No más permitir que el liderazgo iraní mantenga al mundo bajo presión.
Los Emiratos están dispuestos a coordinarse con United States y sus aliados para reabrir el Strait of Hormuz, el paso marítimo estratégico por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Irán ha amenazado con cerrarlo. Los países del Golfo parecen decididos a no seguir tolerando ataques contra sus puertos y población civil.
Esto representa un cambio importante respecto a la cautela mostrada en años anteriores. Tras recibir ataques atribuidos a Irán en su territorio, los Emiratos priorizan ahora la seguridad real sobre una diplomacia considerada insuficiente.
Además, mantienen firme su compromiso de invertir 1.4 billones de dólares en Estados Unidos durante la próxima década, destinados a infraestructura, energía, tecnología y manufactura, fortaleciendo así la relación bilateral.
Mientras algunas voces en Europa mantienen posiciones más prudentes, varios socios del Golfo consideran necesaria una respuesta decisiva que impida a Irán volver a proyectar inestabilidad regional.




















