El padre de la paciente renal, Santo Contreras, contó a Listín Diario que el diagnóstico llegó tras un episodio que tomó por sorpresa a la familia.
Lo que comenzó como un malestar repentino terminó convirtiéndose en un diagnóstico que cambió por completo la vida de Nely Contreras Contreras, una adolescente que a sus 17 años enfrenta una insuficiencia renal crónica terminal y requiere un trasplante de riñón para mejorar su condición de salud.
Hace poco más de un mes, la joven estudiante de medicina, residente del municipio Villa Bisonó (Navarrete) de Santiago, comenzó a presentar vómitos, dolor en el pecho y otros síntomas que motivaron su ingreso a un centro de salud.
Tras varios estudios, la nefróloga Jhanna Collado determinó que Contreras padece insuficiencia renal crónica terminal (estadio 5 de causa desconocida) y anemia severa, diagnóstico por el que necesita recibir hemodiálisis intermitente dos veces por semana.
La especialista informó que Nely es una paciente de alto riesgo, con complicaciones renales y cardiovasculares, por lo que debe tener un seguimiento especializado y apoyo para continuar su tratamiento.
El padre de la paciente renal, Santo Contreras, contó a Listín Diario que el diagnóstico llegó tras un episodio que tomó por sorpresa a la familia.
“Todo ocurrió de manera inesperada. Ella amaneció bien y, horas después, empezó con vómitos y un fuerte dolor en el pecho. A partir de ahí comenzaron los estudios hasta que nos dieron el diagnóstico”, relató su padre.
Desde entonces, la joven depende de sesiones periódicas de hemodiálisis y de un tratamiento compuesto por medicamentos e inyecciones de alto costo, mientras su familia procura reunir los recursos necesarios para avanzar hacia el proceso de trasplante.
La enfermedad también ha impactado la economía del hogar. Su madre, Confesora Contreras, tuvo que dejar su empleo para dedicarse a su cuidado, por lo que actualmente la familia depende de un solo ingreso.
“Mi esposa dejó de trabajar para acompañarla durante el tratamiento. Los gastos médicos, las diálisis y los medicamentos representan una carga que, con nuestros ingresos, se nos hace muy difícil sostener”, explicó el progenitor a LD.
Según el padre, la falta de recursos económicos ha impedido iniciar el protocolo para la búsqueda de un donante compatible, ya que antes deben cubrir los costos de los estudios y evaluaciones requeridos para el trasplante.
“Los especialistas nos han explicado que la alternativa para mejorar su condición es un trasplante de riñón, pero todavía no hemos podido comenzar ese proceso porque no contamos con los recursos necesarios”, afirmó Contreras.
Antes de que su estado de salud se complicara, Nely cursaba estudios de Medicina, una carrera que según el hombre, su hija espera retomar una vez logre recuperarse.
“Su sueño es convertirse en doctora en medicina para ayudar a otras personas. Esa es la meta que la mantiene con esperanza y por la que nosotros seguimos luchando”, expresó.
Los progenitores aseguraron que, hasta el momento, no han recibido apoyo de instituciones públicas, organizaciones o fundaciones, por lo que hacen un llamado a personas, empresas y entidades que puedan colaborar con los gastos médicos y el proceso que conlleva un eventual trasplante renal.