Una inusual mayoría bipartidista en la Cámara de Representantes votó a favor de poner fin al cambio de hora que los estadounidenses realizan dos veces al año. La Ley de Protección de la Luz Solar (Sunshine Protection Act) fue aprobada por 308 votos contra 117, con el respaldo de 193 republicanos, 114 demócratas y un independiente, con el objetivo de establecer de manera permanente el horario de verano en la mayor parte del país.
Los partidarios de la medida aseguran que eliminaría las molestias de adelantar el reloj en primavera y atrasarlo en otoño, al tiempo que permitiría a las familias disfrutar de más luz solar durante las tardes para realizar actividades al aire libre y favorecería a los negocios locales.
Los estados que actualmente están exentos del horario de verano podrían continuar utilizando el horario estándar. El presidente Donald Trump apoya la propuesta y ha instado a los senadores a aprobarla.
El debate pasa ahora al Senado, donde todavía es incierto si la medida conseguirá los votos necesarios para convertirse en ley a nivel nacional. Las críticas se centran menos en cuestiones partidistas y más en las consecuencias de tener mañanas más oscuras durante el invierno.
Los opositores advierten que amaneceres más tardíos podrían provocar que los niños tengan que trasladarse a las escuelas antes de que salga el sol, generar dificultades para agricultores y trabajadores de la construcción, y entrar en conflicto con los ciclos naturales del sueño.
El senador Tom Cotton ha recordado el breve experimento de Estados Unidos con el horario de verano permanente en 1974, una medida que el Congreso terminó revirtiendo después de una fuerte reacción negativa de la población.
Actualmente, el proyecto de ley se encuentra ante el Comité de Comercio del Senado y necesitaría la aprobación de esa cámara antes de llegar al escritorio del presidente Trump para su firma.
¿Qué preferirías: más luz solar por las tardes, mañanas de invierno más iluminadas o mantener los cambios de hora dos veces al año?