Santo Domingo.- El nuevo director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, afirmó este miércoles que impulsará una cultura institucional basada en el respeto mutuo, la disciplina y la cercanía con la ciudadanía, como parte del proceso de transformación de ese cuerpo de seguridad.
Rodríguez García señaló que las relaciones entre superiores y subalternos no deben sustentarse en el temor, sino en el respeto y la responsabilidad, durante un encuentro con oficiales, alistados, asimilados, pensionados y personal civil de la institución que acudieron a felicitarlo por su reciente designación.
«No es miedo lo que debe existir entre el superior y el subalterno, sino respeto mutuo», afirmó el jefe policial, quien consideró este principio como parte de la reforma de la Policía Nacional.
Asimismo, destacó que la población demanda una institución cada vez más cercana y comprometida, y recordó a sus integrantes que tienen la responsabilidad de proteger y servir a la ciudadanía con vocación, respeto y sentido del deber.
Rodríguez García llamó a fortalecer una cultura institucional sustentada en la disciplina, la responsabilidad y el cumplimiento de las funciones, con el objetivo de consolidar una Policía «fuerte, confiable y cercana» a la población.
Sostuvo que la disciplina no debe basarse en el temor, sino en la responsabilidad individual y el respeto, valores que, a su juicio, deben reflejarse tanto en las relaciones internas como en el servicio ofrecido a la sociedad.
Cambio en la Dirección de la Policía Nacional
El mayor general retirado Andrés Modesto Cruz Cruz estuvo al frente de la Policía Nacional durante aproximadamente seis meses, hasta que fue sustituido por el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García como director general de la institución.
El cambio se produjo en el marco de la reorganización de la Policía Nacional y de los procesos de evaluación de la gestión de sus principales mandos. La designación del nuevo director fue realizada por el Poder Ejecutivo, mientras que la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, encabezó el acto de transición de mando.
Durante su salida, Cruz Cruz pronunció un mensaje dirigido a los miembros de la institución en el que los exhortó a actuar conforme a sus principios y a “luchar por lo correcto, aunque les cueste el puesto”. La expresión generó comentarios y distintas interpretaciones sobre las razones de su sustitución.
El relevo ocurre mientras el Gobierno mantiene como uno de sus principales desafíos la reforma y transformación de la Policía Nacional, proceso que busca mejorar la profesionalización de los agentes, fortalecer los mecanismos de control interno, modernizar la institución y aumentar la confianza de la ciudadanía.
La reforma policial está sustentada, entre otros aspectos, en modificaciones al marco legal de la institución y en medidas dirigidas a mejorar las condiciones de los agentes, sus procesos de formación y la capacidad operativa de la Policía.
La salida de Cruz Cruz también reavivó el debate sobre los resultados que debe presentar la institución en materia de seguridad ciudadana, prevención del delito y respuesta policial, temas que forman parte de las principales demandas de la población.
Con la llegada de Rodríguez García, el nuevo mando deberá dar continuidad a los procesos de transformación institucional y, al mismo tiempo, responder a los retos relacionados con la seguridad pública y la percepción ciudadana sobre el desempeño de la Policía Nacional.
En este contexto se producen las declaraciones del diputado Rosendy Polanco, quien defendió la decisión de sustituir a Cruz Cruz y consideró que determinadas actuaciones durante su gestión pudieron influir en la decisión del Gobierno de realizar el cambio.