El nuevo informe de la colección Radiografías documenta que los ingresos del trabajo medidos a 2025 son insuficientes para cubrir la canasta familiar, con brechas marcadas entre hombres y mujeres y entre regiones.
El crecimiento económico de la República Dominicana, uno de los más dinámicos de América Latina, no se ha traducido de manera proporcional en mejores condiciones de vida para la población trabajadora.
Esa es la conclusión central de “Cuando trabajar no basta: productividad creciente, salarios insuficientes y pobreza laboral en la República Dominicana”, número 12 de la colección Radiografías.
El informe fue elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), su Instituto de Investigación Socioeconómica (INISE) y la Fundación Juan Bosch, a cargo de los investigadores Francisco Alberto Tavárez y Matías Bosch, y se basa en la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central y en datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Según sus resultados, la pobreza calculada a partir de los ingresos de la ocupación principal que llega a los hogares, o pobreza laboral, alcanzó en 2025 al 39.7% de la población nacional. Dentro de ella, la pobreza laboral extrema llegó al 12.1% a nivel nacional.
Aunque los ingresos laborales reales aumentaron entre 2016 y 2025, siguen siendo insuficientes para cubrir el costo de vida. En 2025, el ingreso laboral promedio nacional fue de RD$31,332 mensuales, frente a una canasta familiar nacional de RD$47,208.1. Ni el promedio del sector formal (RD$38,891) ni el del informal (RD$24,761) lograban cubrirla.
La situación es más grave si se observa la mediana, que es el valor al que llega el 50% de quienes reciben ingresos laborales. La mitad de quienes tenían empleo formal ganaba en 2025 como máximo RD$30,000, apenas RD$1,729 por encima de la canasta de los hogares de menores ingresos. En la informalidad, la mitad de los trabajadores ni siquiera cubría el costo de la canasta de pobreza (RD$23,268.6).
En términos reales, con valores ajustados a 2024, el ingreso laboral real promedio fue de RD$30,163, pero la mitad de los ocupados percibía RD$23,268 o menos.
Otro dato clave es que entre 2018 y 2025 la productividad laboral creció 33.8%, mientras los ingresos laborales reales por hora apenas aumentaron 12.8%. Es decir, la productividad creció 2.6 veces más rápido que los ingresos, lo cual significa que el trabajo de los dominicanos y dominicanas no es compensado al nivel de la riqueza creciente que producen.