El Gobierno de Perú elevó de 11 a 25 el número de ciudadanos peruanos que murieron mientras luchaban en las filas del Ejército ruso contra Ucrania y agregó que 187 están desaparecidos y cuatro han sido capturados por el Ejército ucraniano.
El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, expuso ante la Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados que la Cancillería ha registrado 430 casos notificados por familiares, logrando verificar formalmente 344 expedientes, entre los cuales se contabilizaron 132 en servicio activo.
El canciller, que no detalló la fecha de los fallecimientos, indicó que el reclutamiento se ejecutó en Perú mediante intermediarios que financiaron los traslados a Europa y promovieron la firma de contratos militares en idioma extranjero.
Señaló que el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene abiertas las gestiones consulares para obtener reportes oficiales del resto de los casos pendientes por parte de las autoridades rusas.
La última vez que el Gobierno ofreció datos de peruanos que fueron captados por Rusia para ser enviados al frente de guerra fue el 9 de agosto, y desde entonces, las familias de las víctimas han pedido más información de las situaciones de sus allegados.
Pero el principal abogado de las familias, Percy Salinas, indicó a EFE este martes que la cifra de peruanos captados por Rusia llega hasta 1.200 y que el Ejecutivo no está comunicando la magnitud del problema.
Agregó que debido al cambio de Gobierno del 28 de julio, cuando juró su cargo la presidenta Keiko Fujimori, la mayoría del personal de Cancillería es nuevo y están citando a las familias para informarles de que su allegado figura como desaparecido, algo que se les había comunicado hace meses, pero, en cambio, todavía no hay información de centenares de peruanos.
En abril, un centenar de familias denunciaron ante la Fiscalía la comisión de delitos de trata de personas, pues afirman que sus allegados fueron engañados por reclutadores con falsas promesas de trabajo civil y generosos pagos en dólares pero que, al llegar a Rusia, fueron enviados al frente de batalla.
Desde entonces, se han sumado más personas a las denuncias y han protagonizado plantones frente a la Cancillería y la Embajada de Rusia para exigir información sobre dónde y cómo están sus familiares, a quienes denuncian que el Ejército ruso quita el pasaporte y el teléfono.