DAJABÓN.– Residentes de la comunidad de Los Miches y Corral Grande valoraron de manera positiva la construcción de varios reductores de velocidad, conocidos coloquialmente como policías acostados, en el tramo carretero de esta comunidad fronteriza. La obra, ejecutada por la alcaldía municipal, busca garantizar la seguridad de estudiantes y ciudadanos que habitan en la zona.
Según explicaron los comunitarios, en este sector ocurrían accidentes de tránsito con frecuencia alarmante, debido a la imprudencia de conductores que utilizaban la vía para calibrar motores y circular a altas velocidades.
Tenemos varios casos de niños estudiantes del centro educativo con piernas rotas y personas mayores incluso lesionadas por los accidentes que se producían ante la imprudencia de los conductores, relató uno de los habitantes. Por eso vemos estos reductores como algo positivo que viene a evitar estos casos, añadió.
La medida fue solicitada expresamente por los vecinos y la dirección del centro educativo aledaño, ante el peligro constante al que se enfrentaban los estudiantes y personas que viven esa comunidad.
De su lado, el alcalde municipal Santiago Riveron se refirió a algunos accidentes ocurridos tras la colocación de los dispositivos, los cuales atribuyó al desconocimiento de algunos motoristas que no percibieron las señales de advertencia instaladas con anterioridad.
Como solución inmediata, el edil informó que se ha dispuesto reducir la altura de los reductores para prevenir daños a vehículos con menor altura al suelo.
«Es una medida que había sido pedida por los habitantes de Los Miches y el centro educativo… lamentamos los incidentes iniciales, pero estamos ajustando la obra para que cumpla su función de salvar vidas sin causar daños colaterales», explicó Riveron.
Con esta acción, las autoridades locales y la comunidad buscan disuadir a los conductores desaprensivos y convertir la vía en un espacio seguro para todos, priorizando la integridad de los peatones, en especial de la población estudiantil.





