
La población se queja por diferentes causas en un contexto en el cual el suministro de energía luce controlado y no hay denuncias de apagones. Adicionalmente, hay quejas por daños de equipos.
Durante el trimestre comprendido entre octubre, noviembre y diciembre 2025, la Oficina de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom) registra 31,712 reclamaciones de los usuarios del servicio eléctrico en un contexto de aparente control de las interrupciones, un poco más que el trimestre precedente cuando los reclamos totales a las Edes y compañías de circuitos aislados llegaron a 27,090.
Independientemente de las reclamaciones por altas facturaciones, mala calidad, cortes de energía que los usuarios no aceptan, cargos incorrectos o irregularidades, varios usuarios han manifestado a Listín Diario que han sufrido el daño de varios equipos eléctricos en momentos de interrupciones de energía.
De hecho, según el Protecom los reclamos de ese tipo son distintos y se realizan mediante una solicitud a esa entidad con una certificación de artefactos eléctricos quemados.
Para hacer este tipo de solicitud los usuarios deben colocar el número de NIC (contrato con la distribuidora que identifica el medidor del consumidor) y luego de ser contactado por el Protecom ofrecer las informaciones para luego de ser evaluada y presentada a la distribuidora que pertenece ese circuito y pueda ser atendida en un plazo de 30 días.
Una usuaria sufrió el daño de una nevera LG grande, inverter, con dispensador de hielo y agua, los equipos que usa para trabajo remoto (una laptop, y una impresora Canon). Tampoco enciende el microondas.
Mientras que otro usuario residente en Santo Domingo, cerca del área comercial de la avenida Jhon F. Kennedy sufrió el daño de una estufa eléctrica, por la misma causa: interrupciones de energía hace unas dos o tres semanas, según se informó.
La mayor dificultad es que muchos usuarios no hacen las reclamaciones por equipos quemados o dañados por problemas eléctricos por desconfianza en que las gestiones puedan resultar favorables en las empresas distribuidoras que, en ocasiones atribuyen el problema a asuntos internos de las viviendas para trasladar la responsabilidad y no asumir el daño que ocasionan los “picos de voltajes” y los vaivenes del suministro, sobre todo, cuando se producen averías.
De hecho, no se conoce el dato de las reclamaciones por artefactos eléctricos quemados, porque además de que no registran en reclamos, aunque según autoridades del sector no son muchas y las que llegan al Protecom son canalizadas para luego exigir a las Edes.
En casos de daños producidos a las instalaciones (casas, edificios, apartamentos) y artefactos eléctricos del cliente o usuario titular del medidor debe solicitar una certificación a Protecom, de la Superintendencia de Electricidad (SIE), entidad que tendrá a su cargo la responsabilidad de emitirla. Con esto se busca establecer si la causa o los daños producidos por un evento ocurrido en las instalaciones eléctricas de su suministro ha sido responsabilidad de la empresa distribuidora.
Según el portal de Protecom, la SIE expedirá certificación de responsabilidad, previa evaluación de las causas, «y en caso de imposibilidad de determinar su responsabilidad, se auxiliará de peritos en la materia cuya remuneración será pagada por el perjudicado pudiendo transferir los mismos a cargo del responsable de los daños causados”.
Asimismo, en todo caso, la SIE podrá reservarse el derecho a acogerse o no a la opinión del perito y declararse incompetente. La evaluación de las indemnizaciones por daños y perjuicios será competencia de los tribunales ordinarios, dice textualmente.





