A más de un mes de permanecer cerrado el Centro de Capacitación para Ciegos, (CECAPCI) luego de haber tenido que ser desalojado por un deterioro que presentan las columnas del edifico, las familias que dependían de sus servicios han quedado desamparadas.
Esta institución sin fines de lucro, que recibe a más de 1,500 familias a nivel regional, ofreciendo servicios a personas con discapacidad visual, niños con dificultad en el aprendizaje, trastorno del espectro autista y dificultad conductual, llevaba funcionando más de 15 años. Sin embargo, ha tenido que cerrar sus puertas.
costo de terapias
Estas familias han tenido que poner en pausa las terapias de sus hijos, ya que, según cuentan, las sesiones fuera del centro rondan entre los 6,000 a 12,000 pesos, solamente por un paquete de 2 o 3 terapias una vez a la semana con terapias solo para el niño cuando en Cecapci, tenían terapia familiar, como es el caso de Teresa Castro, madre de un niño de 13 años con autismo tipo 3.
“Ahora estamos sin rumbo y desubicados sin saber que hacer”, expresó Castro, afectada por el cierre del centro.
Según explicó Castro, en Cecapci su hijo era recibido hasta dos veces por semana en algunas ocasiones, aquí recibían asistencia integral, terapias conductuales, introducción a terapia ocupacional, servicios de neurología y psiquiatría; pero además de eso también recibían apoyo con terapia familiar. Para estas familias Cecapci se convirtió en un apoyo fundamental en el proceso de desarrollo de sus hijos.
Los avances eran notables, niños que antes no emitían palabras o cuya habla era difícil de entender, lograron vocalizar frases claras y comunicarse mejor con sus familias.
Asimismo, comenzaron a integrarse con mayor facilidad con otros niños. Sin embargo, con el cierre del centro y sin otro lugar donde continuar con la labor, muchas familias se han visto desesperadas por el retroceso que esto conlleva y sin tener la capacidad económica de pagar terapias, han tenido que ver como sus hijos, luego de sus avances, han comenzado a retroceder.
“Cuando él estaba en cecapci todo estaba super bien, luego del cierre como que retrocedió, yo lo llevo a terapia física y cuando yo llego allá él se mantiene el tiempo completo llorando y no quiere trabajar”.
Este es el caso de Emely Guzmán, quien tiene un niño de 3 años con Parálisis Cerebral Infantil (PCI), quien antes de que cerrara el centro recibía terapias de estimulación temprana.
“Nos quedamos sin hogar”, expresó Anny, luego de que se le cuestionara como ha sido para ella con el cierre del centro. Además, indica que su preocupación es por todas las personas que quedarían sin un lugar de apoyo como lo es este centro.
Anthony Martínez, reside en San Francisco de Macorís, se desplazaba hasta la ciudad de Santiago para poder tomar sus capacitaciones ya que no tiene otro lugar al cual acudir. Martínez cuenta que desde que empezó a asistir al Cecapci su vida ha cambiado.
“Hoy en día me ha ayudado mucho porque soy más independiente”, expreso Anthony.
Martínez explicó que gracias a la institución se capacitó y pudo tomar varios cursos como inglés, servicio al cliente y reforzar la informática antes de esta cerrar. Además, indicó que el y sus compañeros ya no tienen un lugar para prepararse como personas con discapacidad visual.
llamado público
La directora del centro, Ana García, alzo la voz para hacer un llamado para que se les ayude a gestionar un local donde poder seguir laborando. Asimismo, indicó que no se cierran a la posibilidad de que solo sea el ministerio de educación quien les ayude, sino cualquier institución del estado.
De igual modo, advirtió que debido a la espera de respuestas que no llegan, el 16 de marzo tienen pautado realizar una protesta frente al palcio.





