Gonell Franco
«El gobierno decidió otorgarle mil tareas de terrenos al Instituto Tecnológico San Ignacio de Loyola (ITESIL), de Dajabón, para que realice sus experimentos, tareas científicas y para la producción, y que vendan barato a la región (Noroeste). El Proyecto está ahí y como quiera no se le está dando uso».
Con esas palabras, estoy paraferando al Presidente de la República, Luis Abinader, cuando dijo en el acto de inauguración de la extensión universitaria adscrita al ITESIL, cuya anuncio constituye un gran impacto para la frontera, la Línea Noroeste y el país.
«Como quiera no se le está dando uso (al Proyecto La Cruz de Manzanillo)». Con estas palabras el gobernante admite y confirma el abandono de dicho emporio agropecuario, que durante los primeros gobiernos de Joaquín Balaguer fue uno de los dos proyectos más importantes del país. El otro fue el de «Angostura», en Azua (región sur).
En cuanto a las mil tareas de terrenos otorgadas al ITESIL, y conociendo nosotros la capacidad de gestión de los Jesuitas y para los fines que se les entregaron, el éxito, en todos los órdenes, está garantizado, y, de eso, no cabe la menor duda.
Dicho lo anterior, recomendamos y aconsejamos al señor Presidente de la República, que cree una Gerencia Administrativa (especial), para la administración del Proyecto La Cruz de Manzanillo y mediante un acuerdo, alianza o fideicomiso, el ITESIL encabece esa administración.
De acoger nuestra humilde propuesta, estamos seguros de la recuperación del Proyecto y que vuelva a ser un verdadero emporio agropecuario, porque en Loyola hay capacidad de gestión, probada, por medio de la ciencia habría un mayor avance, honestidad, y esta gran estructura de producción, dejaría de ser un nido político al servicio de intereses no sanos.
Ojalá nuestra propuesta cale en el gobierno y que no la tumben los aprovechados del mismo Proyecto la Cruz de Manzanillo.-





