El presidente Donald Trump afirmó durante una entrevista telefónica con Martha MacCallum que no existe un plazo fijo de tres a cinco días para extender un posible alto al fuego con Irán, asegurando que su prioridad es lograr “el mejor acuerdo para Estados Unidos”.
Según Trump, no tiene prisa en avanzar hacia un cese inmediato de tensiones y considera que la actual estrategia de presión está dando resultados. En sus declaraciones, sostuvo que el bloqueo militar impuesto por Estados Unidos genera mayor preocupación en las autoridades iraníes que los bombardeos, al entender que las restricciones estratégicas afectan de forma más directa la estabilidad del régimen.
El mandatario también reveló que intervino personalmente en un caso humanitario, solicitando a Irán que no ejecutara a ocho mujeres, entre ellas dos adolescentes de 16 años, que supuestamente estaban condenadas a muerte por hechos vinculados a protestas ocurridas en enero. Según Trump, las autoridades iraníes atendieron su petición, lo que calificó como una señal positiva dentro del complejo escenario diplomático.
Trump reiteró que su enfoque combina firmeza y paciencia, manteniendo abierta la posibilidad de un acuerdo mientras aumenta la presión económica y militar sobre Teherán. Desde su perspectiva, esta estrategia obliga a las autoridades iraníes a decidir entre aceptar concesiones significativas o enfrentar mayores dificultades económicas y políticas.





