Con la salida de Spirit Airlines, se espera que otras aerolíneas de bajo costo, como Frontier Airlines, puedan beneficiarse en mercados donde ambas competían. Sin embargo, las presiones económicas siguen afectando a la industria aérea.
Los viajeros que dependían de Spirit Airlines para conseguir boletos económicos podrían enfrentar mayores dificultades este verano, luego de que la aerolínea de bajo costo cesara operaciones el pasado 2 de mayo en medio de un proceso de bancarrota.
Durante una audiencia judicial, el abogado de la compañía, Marshall Huebner, pidió disculpas a los pasajeros que utilizaban la aerolínea como alternativa accesible para viajar dentro de Estados Unidos.
«Pedimos disculpas especialmente a aquellos estadounidenses que ahora podrían quedar completamente excluidos por los precios», expresó el representante legal, al destacar que muchos clientes de Spirit no habrían podido costear vuelos con otras compañías.
El cierre de la aerolínea ocurre justo antes del inicio de la temporada alta de verano en Estados Unidos, marcada tradicionalmente por el feriado del Memorial Day, y se suma al aumento generalizado de tarifas aéreas provocado por el incremento en los costos del combustible.
Aumento de tarifas aéreas
Según expertos del sector, la guerra en Irán y las restricciones en los envíos de petróleo desde Medio Oriente han elevado significativamente el precio del combustible para aviones, presionando aún más a las aerolíneas de bajo costo.





